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Embarazo inseperado

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Mujer Nueva

Consideraciones bioéticas sobre la clonación humana.
(almudi.org, 2002-11-22)

Todos los científicos sabemos que la vida comienza con la fecundación. Los que dedican tanto tiempo a justificar o tratar de justificar el por qué se puede experimentar con embriones es porque ya se están planteando si se debe o no, en el fondo saben que hay vida. ¿Por qué no se destruyen los embriones sino que se congelan? Porque saben que hay vida. Buscan razonamientos rocambolescos para justificar la experimentación con embriones.

No hay duda, pues, que desde el momento de la fusión del óvulo y el espermatozoide, de la fecundación, comienza la vida. La primera célula ya contiene toda la información genética de cómo va a ser biológicamente el ser humano. El genoma humano está ya completo en la primera célula y es distinto al de sus progenitores. Esta célula después irá dividiéndose y desarrollándose, pero mantendrá toda la información que ya contenía.

El ser humano existe desde el primer momento, tiene ya todas sus características, aunque su aspecto vaya cambiando. Al principio es ser humano con forma de una sola célula, después será ser humano con forma de dos células, más adelante tendrá forma de niño, de hombre con barba, etc.

No es ético trabajar con embriones, destruir al hombre para salvar a otro hombre. Sí es ético cultivar células que no están diferenciadas para utilizarlas en favor de un ser humano

Situación diferente a la manipulación de embriones, tanto a nivel científico como ético, es el cultivo de células que no están diferenciadas para utilizarlas en favor de un ser humano. Aquí no se emplea al embrión, sino que se extraen células troncales presentes en el cordón umbilical. Sí que entiendo ético cultivar células de cordones umbilicales, células padre, porque es material que ya no sirve.

Medicina preventiva

Ante las implicaciones éticas que conllevan los avances científicos el conocimiento de la verdad siempre es bueno, pero puede ser mal utilizado.

Entre los aspectos positivos de las investigaciones llevadas a cabo en este campo está el que ya se puede desarrollar una medicina predictiva. Muy al principio del embarazo ya se puede saber cuál es el genoma de ese ser que va a nacer. Se pueden predecir sus enfermedades y, en lo que nos es posible, evitarlas. Más adelante, cuando se pueda "manejar" el genoma, se podrán incluso prevenir y corregir esas enfermedades que ahora sólo podemos predecir. Lo ideal sería corregirlo con una terapia génica. Ha empezado, pero es una terapia que está dando sus primeros pasos.

Entre los adelantos que ha supuesto la investigación sobre el genoma humano está el caso de los conocidos como "niños burbuja" que no tienen ninguna defensa, por lo que cualquier infección significa la muerte. Por eso, viven completamente aislados en espacios totalmente asépticos. Ahora se sabe cuál es la causa de esta enfermedad, cuál es la proteína defectuosa que la provoca. También se conoce el gen bueno. Esto permite extraer las células enfermas, cultivarlas en el laboratorio e introducirles el gen bueno, el correcto. Se les reinyecta a los enfermos y, de este modo, van a poder vivir como niños normales durante ocho meses, tras los cuales hay que repetir el proceso.

Peligros de la investigación

Pero todas estas investigaciones pueden ser mal utilizadas. Se presenta un nuevo peligro dado el nivel ético social imperante: la eugenesia, es decir, dejar nacer al útil, al sano y no al que es portador de una enfermedad. Un hemofílico, un subnormal tiene tanta dignidad como quien no lo es. No es ético destruir una vida por una tarea.

 

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