Inicio

Embarazo inseperado

Resumen de noticias

Mujer Nueva

Revista virtual

El feto es un paciente


•  En la primera célula constitutiva de la persona humana, es decir en el óvulo fecundado, existe un ser humano, afirma el biólogo y premio Nobel, Jean Rostand.

•  "La ciencia médica me dice ahora que el feto es una persona humana y dramáticamente tengo que reconocer que el feto no es un trozo de carne: es un paciente" dice el Dr. Nathason.

Existe una forma de expresarse que considera que la vida realmente comienza a partir del nacimiento. Esa fecha de nacimiento para funcionar por la vida civil está muy bien, porque, efectivamente en esa fecha en que vimos la luz del mundo, nos conocieron otros que no eran nuestros padres. Pero la realidad científica revela que durante ocho meses y medio esa persona que está en el entorno peculiar del útero materno crece y en él se perfilan -casi sin que nadie lo sepa- los rasgos de lo que es y será también con canas, sólo dejando transcurrir unos años...

INVESTIGACION EN FETOLOGIA

La investigación biomédica ha reformado en los últimos años el estudio de la vida fetal, donde se apoya la Perinatología. William Liley , investigador en Psicología Perinatal y en fetología, creador de las celebres "curvas de Liley" del líquido amniótico para controlar el grado de afectación del RH en el feto, afirma que hay que considerar el crecimiento de la persona con todos los datos, es decir, según el desarrollo celular y no sólo por los años que transcurren.

Cada ser comienza a existir a partir de una sóla célula y llega a alcanzar los 30 millones en la edad adulta mediante 45 sucesivas divisiones celulares. Poco antes de nacer, con 35 semanas aproximadamente de vida en el útero de la madre, ya se ha realizado 41 de estas divisiones y las 4 restantes tienen lugar durante la infancia y la adolescencia.

En la primera célula constitutiva de la persona humana, es decir en el óvulo fecundado, existe un ser humano, afirma el biólogo y premio Nobel, Jean Rostand, y está todo entero, con todas sus potencialidades.

Otro investigador y ginecólogo el norteamericano, John Willke escribe:

"Cuando teníamos una semana, anidamos en la pared nutritiva del útero de nuestra madre. A las dos semanas nuestro pequeño cuerpo enviaba unas señales químicas que fueron responsables del hecho de que a ella se le parara el ciclo menstrual. A las tre s semanas, nuestro corazone empezó ya a latir. A las seis semanas nuestro cerebro funcionaba ya, y fue entonces cuando comenzamos a movernos.

Al tiempo que nuestra madre perdía la segunda menstruación, nosotros eramos ya capaces de nadar libremente, con una brazada natural de nadador, en el saco fluido en el que nos encontramos; de agarrar un instrumento si alguien nos lo hubiera colocado en la palma de la mano y de que se nos hiciera un electrocardiograma.

 

En las salas de consulta de los ginecólogos existen los instrumentos que permiten a la madre oir el latido del corazón de su bebé de pocas semanas. En la décima semana, la estructura de nuestro cuerpo estaba completamente terminada. Aunque eramos tan pequeños que habríamos podido ponernos de pie sobre la uña del dedo meñique de nuestro padre, sin embargo nuestro cuerpo estaba tan desarrollado a los tres meses de vida, y cada uno de nosotros percibía el dolor, y se habría retirado de la punta de una aguja si la hubiera tocado. También nuestro oido funcionaba bien".

LA NUEVA TECNOLOGÍA EN LA MEDICINA

Samuel Alexander Armas es el feto más pequeño que ha sido operado hasta ahora mediante una novedosa técnica.

Padecía de una anomalía llamada espina bífida, que tiene un origen aún no determinado, pero que deja la columna vertebral abierta, lo que inevitablemente daña la médula espinal. Por lo general los niños quedan inválidos.

La nueva técnica permite sacar un feto del útero materno, operarlo, reinsertarlo e introducir el útero nuevamente en la madre.

 

El Dr. Joseph Brunner , médico cirujano estadounidense que realizó esta operación, nos plantea:

"Una de los impactos de esta nueva técnica es que agrega una nueva perspectiva al tema del aborto. En mi país y creo que en casi todos los países, el feto no tiene derechos legales ni identidad, pero con esta nueva técnica quirúrgica estamos desafiando esos conceptos. ¡Si un médico puede diagnosticar y tratar un feto, eso lo convierte en un paciente ! Y si el feto es un paciente, entonces, es una persona ...Y las personas tienen derechos y privilegios y un status legal" planteó el especialista. A su juicio, la nueva técnica reabre un dilema para la sociedad.

 

2004® Prohibida su reproducción parcial o total sin previa autorización.
Lee las políticas de privacidad.